Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp

San Sebastián y Benidorm: Del modelo de las élites turísticas al del ocio socialdemócrata

Recuerdo  ahora con claridad nuestros veranos en San Sebastián. Hay imágenes que perduran en nuestra memoria. Como aquella, casi en color sepia, en la que un policia armada, alto y  con un fusil cetme, llegaba a nuestra casa del barrio de Amara cada mes de Agosto  y la ocupaba, sin mediar más que un seco saludo cuando mi madre le abría la puerta. El policía pasaba de inmediato a nuestra terraza, en un noveno piso de la calle Isabel II con la Avenida de Madrid. Era un observatorio ideal para vigilar el paso  de Franco, quien un año más debía acudir en su coche hacia el Frontón de Anoeta para asistir a un tradicional partido de pelota. Era el mismo escenario en el que durante el primer partido de los mundiales de pelota celebrados en 1970, y ante su presencia, Joseba ELOSEGUI se lanzó envuelto en llamas a lo bonzo desde la segunda galería.

El Rolls-Royce del dictador

Una vez finalizada la actividad del dictador y cuando su  Rolls-Royce Royal Phantom pasaba de nuevo de regreso a su residencia del  Palacio de Ayete, nuestro habitual y anónimo ocupante veraniego nos obsequiaba a toda la familia con una leve mueca, entre agradecido y aburrido y abandonaba nuestra casa.

San Sebastián

Era una estampa tradicional de aquellos veranos en los que Franco era veranente habitual en la ciudad desde 1940, lo que convertía a San Sebastián  en la auténtica capital política durante el verano.   Pero no solo era nuestra casa la que sufría estas circunstancias, sino que  la policía secreta del régimen, durante las semanas previas a la llegada del dictador, iba casa por casa preguntando si había algún vecino nuevo.

Vacaciones escolares

Por lo demás, nuestro veraneo durante aquellas largas vacaciones escolares las consumíamos rodeados de amigos dedicados a practicar con obsesión todo tipo de deportes en la antigua ciudad deportiva de Anoeta, en el espacio hoy ocupado por el estadio de la Real Sociedad. Y los baños de agua dulce de la piscina los combinábamos con los de mar en una atiborrada playa de La Concha donde teníamos el privilegio de tener acotado un espacio de unos 5m2 de arena para toda la familia e invitados, bajo un toldo azul y blanco que cada temporada alquilaba mi padre en los servicios municipales.

Los turistas formaban parte de nuestro escenario visual y vital. En Julio y Agosto los recibíamos en grandes cantidades. Venían de las provincias limítrofes de Castilla, Rioja, Aragón, de Navarra y de Madrid. También se hacían notar nuestros vecinos franceses. Todos eramos conscientes de que aquella ciudad tan coqueta y elegante atraía a muchos forasteros , aunque en realidad  nunca pensamos en nuestra adolescencia que aquella actividad ya  formaba parte de la historia de nuestra ciudad.

Turismo termal y estaciones balnearias

Cuando acababa de estrenarse el año 1845 llegó a San Sebastián la reina Isabel II, la misma a quien la ciudad dedicó la calle en la que un siglo después yo mismo viviría.  El motivo de la visita era tratarse de una enfermedad cutánea con los baños de mar donostiarras. Este hábito terapéutico e higienista se desarrollaba desde finales del siglo XVIII en algunas estaciones balnearias europeas (p.e., Brighton o Bath). Asi que este primer “turismo termal” debiera adjudicarse  a los británicos, aunque luego se extendió a Alemania, Centro de Europa o Francia)

Pero España había quedado lejos de aquellos circuitos de la distribución del famoso Grand Tour impulsado principalmente por los británicos, ya que en el siglo XIX era vista como un país exótico y subdesarrollado. Por ello, como mantiene el historiador C. LARRINAGA (2005), la llamada revolución turística fue una creación propia, no inducida desde el exterior. Y en el caso vasco, hay que mencionar dos notables factores naturales: el clima y la abundancia de aguas termales (aquí su esplendor se identifica con el balneario de Cestona-Zestoa) y marinas 1

Desarrollo industrial del País Vasco

A partir de 1876, el avance industrializador del País Vasco fue un proceso de modernización que trajo consigo nuevos hábitos sociales y formas de vida derivados de los progresos técnicos que se sucedieron desde mediados del siglo XIX, y al que estuvo ligado “el desarrollo que experimentó el turismo” 2.  Uno de los factores impulsores de este desarrollo fue la inauguración de las nuevas líneas férreas Madrid-Irún y Madrid-Bilbao que propiciaron un incremento espectacular de viajeros.

En el inicio de la primera globalización económica gracias a las nuevas tecnologías del transporte a escala planetaria, se impulsaron los desplazamientos, por motivos laborales o de ocio de las clases dominantes.

A finales del siglo XIX esta actividad elitista propia de clases acomodadadas y dominantes se va ampliando a las llamadas playas del Norte (Guipúzcoa, Vizcaya y Santander), ámbito que empezaría a conformar el primer espacio turístico costero del país 3, en un periodo que se dio en llamar Belle Époque, entre el último tercio del siglo XIX y el comienzo de la Primera Guerra Mundial en 1914.

La década de 1880 consagra un notable impulso del turismo en la ciudad de San Sebastián. En medios locales, y a la vista de la afluencia enorme de viajeros, se llega a escribir que “las autoridades tenían que adoptar la medida extrema de prohibir de noche el cierre de cafés y otros establecimientos públicos para que pudieran pasarla en ellos los que no cabían en los hoteles y hospederías de la ciudad ni en el gran número de edificios y caserios que la circundan” 4

Los forasteros

En el primer tercio del siglo XX, era habitual llamar “forasteros” a los “turistas”. Pío BAROJA llegó a denominar a San Sebastián “ciudad de forasteros y fondistas”. Su mirada no era precisamente amable con la ciudad que le había visto nacer (“muy a mi pesar”, como le gustaba reconocerlo al escritor) 5.

Y esta etiqueta barojiana se ajustaba bien a la realidad. La concurrencia de “forasteros” segía siendo enorme cada verano. En 1920, con 50.000 habitantes, “todo estaba repleto” (los muy numerosos grandes hoteles, casas de huéspedes, villas y casas de alquiler), triplicándose a cuadruplicándose la población de la ciudad. Algunos autores de la época afirmaban admirados que, “este don de elasticidad incomprensible parece ser un milagro de San Sebastián” 6.

Un dato revelador ilustra este esplendor y atractivo de la ciudad: en 1927 se estimaba que San Sebastián contaba con 20.000 camas turísticas 7. Era el momento dulce de “La Perla del Océano”, tal y como se anunciaba en folletos y carteles, “La Bella Easo”, la “Plage Royale”, une des meilleures de Léurope”, la “Primera Corte española estival”, en fin, el refugio del “gran mundo” en la época canicular, y la primera ciudad que utilizó en España el teléfono automático, en 1926.

Los veraneantes

Los veraneantes, antes forasteros y más tarde turistas, habían desplazado las primitivas actividades balnearias y el llamado “paradigma higienista”, por el ocio, que empezaba a ganar terreno en los hábitos sociales.

Y ya en los años 50 del siglo pasado, “el turismo de masas empezó a optar por otro tipo de destinos más baratos y presididos por la demanda de “sol y playa”, es decir, por la aparición de otro mito” 8.

Benidorm

Estamos ahora en la Costa Este española, en las orillas del Mediterráneo. Corre el año 1953 y mientras San Sebastián se prepara para celebrar la primera edición de su Festival de Cine Internacional, el joven alcalde de Benidorm Pedro ZARAGOZA, -quien ejercería este cargo durante diecisiete años, y que estudiaba impulsar un innovador plan de ordenación urbanística para la ciudad, que llegó a aprobarse en 1956-,  se dispone ahora a viajar a Madrid en su Vespa para acudir a la audiencia concedida por Franco.  Su misión principal es  solicitar permiso al General para mantener el uso del biquini en la localidad, -una decisión que le estaba generando a Zaragoza grandes controversias en su ciudad-, y  pedirle  que le deje abrir y promover la ciudad al turismo.

Solo dos años antes se había constituido el Ministerio de Información y Turismo y en esos momentos se acababa de redactar el Plan Nacional de Turismo que venía a abordar temas estructurales, de planificación, desarrollo e infraestructuras para esta incipiente actividad.

Los turistas

España empezaba a abrirse al turismo. Ya en 1953 llegaron un poco más de un millón de turistas extranjeros.  Una parte esencial del ocio de los españoles a comienzos de los 50 del pasado siglo eran los bares, con sus futbolines y billares, escuchar y bailar música, además de  salir de paseo y visitar de forma muy habitual, a familiares y amigos. En esa España autocrática de 1953, de 28 millones de habitantes que todavía vivían de forma principal de la agricultura,  que contaba con pocos coches, que acababa de estrenar la televisión y que vibraba con el fútbol 9, se puede situar el inicio de un modelo económico turístico de ocio ligado al sol y playa que ha llegado hasta nuestros días. Uno de los pilares esenciales de este modelo fue sin duda Benidorm, y ha servido no solo para remodelar en profundidad  la ciudad, sino también para convertirla en un símbolo del turismo europeo y en un caso de estudio y referencia internacional en esta actividad.

Dicen que Pedro ZARAGOZA inventó el «nuevo tipo ciudad» sin darse cuenta. No sabemos si el Alcalde se habría inspirado o no en “Metrópolis”, la obra maestra de Fritz Lang, donde representaba un mundo poblado por ciudades cada vez más verticales.

Plan General de Ordenación Urbana

 Entrevistado el ex Alcalde en el año 2.000, le preguntan retrospectivamente,  ¿Cómo encauzó Benidorm hacia el turismo? Y responde lo siguiente: “Ya existía un cierto turismo local, pero entonces Benidorm era un pueblo de pescadores y agricultores, con un presupuesto anual de 14.000 duros. Con buen clima, buen entorno y muchas dificultades de agua. Y llegué a la conclusión de que lo mejor que podíamos hacer, administrando el agua, era turismo. La primera revolución fue pedir al Gobierno un Plan General de Ordenación Urbana, convirtiendo todo el término municipal en edificable. Era ilegal, pero hicimos una trampa: adherir planes parciales. ¿Se pudo hacer mejor? Claro que sí”10.

Benidorm fue fundada en el siglo XIV, en 1325. Tras largos periodos de despoblación a causa de guerras y ataques de corsarios y piratas, la villa contaba en 1715 con alrededor de 216 vecinos, cifra que aumentó a 2.700 a finales del siglo XVIII gracias a una importante actividad pesquera basada en la pesca con almadraba en la que sus habitantes se especializaron con gran fortuna, hasta aproximadamente 1950-60 11.

En 1920 Benidorm era descrita como Villa de 3.498 habitantes, con estación de ferrocarril. Carreteras a Silla, Alicante y Pego. Hállase a la orilla del mar, sobre una colina. Cosecha vinos, algarrobas, almendras, pasas, aceite, cereales, legumbres, hortalizas, alfalfa y frutas. Su principal industria es la pesquera. Hay almadraba. Aduana marítima de 5ª clase. Se celebran mercados los miércoles. Tiene agregados los caserios de Armanello, Caseta, Coves, Ermita de Sanz, Rincón y Sallet, y las casas de labor La Hoya Manera y Lloma”12.

Nadie podría imaginar entonces que esta pequeña villa pesquera y agrícola iba a sufrir treinta años después una segunda refundación tan formidable y que ésta llegaría de la mano del turismo.

San Sebastián y Benidorm han seguido,  tanto durante el periodo de la dictadura franquista como durante el periodo democrático que posibilitó la Constitución de 1976, ligados de manera invariable a su vocación turística, si bien desde contextos sociales, geográficos y económicos diferentes. Permanecen, después de los años, entre las grandes referencias del turismo español al comienzo de la segunda década del siglo XXI.

El turismo vasco sobrevivió a la dictadura franquista y al casi medio siglo de plomo a los que nos vimos sometidos por la violencia de ETA.  Desde que la organización terrorista atentase por última vez en España en Julio de 2009 y hasta el anuncio del cese definitivo de la actividad armada en Octubre de 2011,  el País Vasco ya había encadenado 28 meses consecutivos de crecimiento interanual en sus variables turísticas13. Pero es a partir del cese de la violencia cuando la actividad turística, liberada de frenos para su desarrollo tan poderosos como duraderos, toma un nuevo impulso positivo que llega hasta nuestros días.

Y estas consecuencias no podían sorprender. Ya se conocían, además, procesos similares que se habían dado años atrás en Croacia, en Sudáfrica o en Irlanda del Norte. Los turistas empezaron a perder el miedo que les atenazaba a la hora de pensar en  visitar el País Vasco, y a cambiar sus percepciones.  Liberados estos deseos  que habían permanecido suspendidos en la mente de muchos viajeros nacionales e internacionales, San Sebastián se encontraba en el centro de la diana de sus preferencias.

El descontento

El crecimiento sostenido de la actividad turística  en San Sebastián,  también traía en el bagaje del éxito –como había sucedido ya en otros destinos nacionales e internacionales- una parte menos amable de desequilibrios e impactos sociales que comenzaron a aflorar en la ciudad. Las muestras de descontento de sectores sociales hacia la gestión del turismo se visibilizaron en el verano de 2018 con una manifestación de centenares de vecinos por sus calles. “No queremos ser turistas en San Sebastián”, era uno de sus lemas.

San Sebastián es en la actualidad uno de los destinos más competitivos de España. De acuerdo con los indicadores de competitividad en 22 ciudades españolas de mayor relevancia turística  que publicaba el informe “Urbantur” en 2016, estaba situada en el cuarto lugar 14 .  Recibe 1.1 millones de visitantes al año, y la actividad turística supone un 15% del PIB, aportando a la ciudad 1.000 millones de euros (2015).

Desde otra perspectiva comienzan a señalarse en la otra cara de la moneda el peaje a pagar por el logro de tan buenas cifras: procesos puntuales de gentrificación, masificación de espacios públicos, incremento generalizado de los precios de viviendas y alquiler –según el ránking del portal web  https://www.idealista.com/ del cuarto trimestre de 2019, San Sebastián es el municipio de España  con el precio medio de la vivienda más caro por metro cuadrado -, ruidos, sustitución del tejido de comercial tradicional con proliferación de franquicias y debilitamiento de elementos identitarios de la ciudad.

Una turistización de manual

Si para el sociólogo Markel ORMAZÁBAL, de la plataforma vecinal local  “Bizilagunekin, “la ciudad sufre una turistización de manual, pero tiene la suerte de que le faltan dos cartas clave para tener un repóquer turístico entero: cruceros y vuelos de bajo coste” 15, por el contrario, para el Alcalde la ciudad Eneko Goia, hablar de masificación es algo exagerado, ya que –en su opinión-“San Sebastián está por debajo de otras ciudades turísticas españolas en la comparativa habitantes / visitantes” 16.

La respuesta pública de la ciudad al proceso de crecimiento turístico que vive la ciudad viene expresada en el plan cuatrienal de turismo “Visit-Bizi 2017/2021” 17, consensuado con agentes sociales y econímicos. En este plan, tras reconocer el papel jugado a lo largo de la historia  por el turismo en la ciudad, se manifiesta con suma claridad que, “durante los últimos años, la tendencia de crecimiento del turismo global y el éxito de nuestra ciudad como destino preferido ha hecho que la presión sobre ciertos puntos de la ciudad haya crecido más de lo que estábamos acostumbrados. Por eso, es el momento de repensar el modelo de turismo que queremos para San Sebastián”.

Hay dos ámbitos de actuación donde se marcan las prioridades municipales: actuar para limitar la expansión de los pisos y viviendas turísticas y la implantación de una tasa turística que permita generar nuevos ingresos.

Una de las áreas de la ciudad con una concentración de alojamiento turístico es, sin duda, la popular Parte Vieja, el casco histórico reconstruído después del  pavoroso incendio del 31 de Agosto de 1.813 que la destruyó casi en su totalidad. Hoy la Parte Vieja tiene 5.858 vecinos, con una proporción notable de mayores de 60 años, superior a la de otros barrios de la ciudad. Aquí, en el corazón de la gastronomía local y de las rutas de “pintxos”, se contabilizan 51 establecimientos hoteleros (1 por cada 115 habitantes; cuando en el conjunto de la ciudad el ratio es 1 pora cada 1.000 habitantes); también se contabilizan unos 200 locales, entre bares y restaurantes y, además, 149 viviendas de uso turístico. Por tanto, estamos en el epicentro de una presión turística muy elevada o, dicho sin paliativos, de saturación de la oferta turística.

Evitando la picaresca

Para hacer frente a esta situación el Ayuntamiento aprobó la modificación puntual del PGOU de la “Parte Vieja” de la ciudad, en mayo de 2018. Su objetivo principal es la protección de los usos residenciales en dicha área, prohibiendo la implantación de usos hoteleros en plantas superiores de las edificaciones de carácter residencial.  Los planes municipales pasan por incorporar al listado de actividades no permitidas en la Parte Vieja todas las que tengan carácter económico, no sólo las ligadas de forma directa al turismo, y ello “para evitar la picaresca”, como señalaba el concejal de Urbanismo de la ciudad Enrique Ramos 18.

La saturación turística de este espacio tan emblemático de la ciudad provoca otras consecuencias que habrá que tener en cuenta. Asi, los horarios tradicionales de consumo  van poco a poco adaptándose a las costumbres de los vecinos franceses, clientes fieles de sus calles y establecimientos. Se ha advertido también sobre una cierta “deslocalización gastronómica” hasta ahora desconocida y también existe una sensación generalizada entre los donostiarras de que los precios en bares, restaurantes y comercio han subido más de lo debido y que, para mayor burla, se intenta cobrar más por las mismas consumiciones a turistas que a residentes.

Mi vecino de portal en mi adolescencia, Jaime, hoy prestigioso oftalmólogo de reputación internacional, me comentaba hace poco que para defenderse de estas malas prácticas, cuando acudía con colegas extranjeros a la Parte Vieja a comer o cenar “de pintxos”, tomaba siempre la medida de pedir las consumiciones por sí mismo en euskera y así evitar “equívocos”.  La propia prensa local donostiarra se hacía eco hace algunos meses de que, “en bares de la Parte Vieja de San Sebastián cobran más a los turistas que a los locales”19. Esta aseveración queda acreditada por una reciente prueba de mistery shopping realizada en la misma Parte Vieja, tras la cual los turistas participantes en este análisis pagaron más que los locales en 5 de los 7 bares en los que se realizó la prueba.  Una vez más debe de lamentarse la falta de respeto hacia el otro, hacia el diferente, hacia el turista en este caso, a quienes algunos desalmados que trabajan en el sector les tratan como seres sin criterio, como  ignorantes a los que es fácil y casi obligatorio engañar.

Tasas turísticas

La posible implantación de una tasa turística de entre 1 y 5 euros aplicable a quienes pernocten en la ciudad, permitiría recuadar en torno a cuatro millones d euros anuales y su objetivo sería, en palabras del Alcalde “desahogar de visitantes el centro de la ciudad y contribuir a compensar el incremento del gasto en seguridad, movilidad o limpieza que requiere la ciudad ante el incremento de visitantes”20.

Mientras que la ciudad, sus autoridades y agentes sociales y económicos tratan de encontrar nuevas fórmulas que garanticen una razonable sostenibilidad para su desarrollo turístico, otros agentes parecen empeñados en hacer colapsar la ciudad y llenarla de turistas. Uno de los responsables de este último empeño es un personaje muy popular: se llama Woody ALLEN.

La nueva película de ALLEN, “Rifkin’s Festival”, que se estrena en 2020, se rodó el pasado verano en la ciudad, además de en algunas pintorescas localidades costeras próximas como Zumaia o Pasajes de San Juan. El filme narra la historia de un matrimonio estadounidense que acude al Zinemaldia (Festival Internacional de Cine) de San Sebastián, y utiliza su incomparable marco escénico, su vibrante atmósfera y su estrellada gastronomía. ¿Se resistirán los millones de espectadores de esta nueva obra de Woody ALLEN a no pensar en visitar en algún momento esta increíble ciudad?….

Si el Festival Internacional de  Cine de la ciudad cuya primera edición se remonta a 1953 ha sido tan útil para posicionar a la ciudad a nivel internacional, el Festival de la Canción que Benidorm ponía en pie en 1959 y que tendría un impulso enorme con la victoria en 1968 de “La vida sigue igual” de Julio IGLESIAS, se convirtió en su momento en uno de sus principales ejes promocionales. Entonces la ciudad contaba con unos 10.000 habitantes y fué durante esta década y la de los 70 cuando se inauguraron más de ochenta nuevos hoteles e infraestructuras básicas para el despegue turístico como el aeropuerto y la autopista que  comunicaba a la ciudad con Alicante.

En la década de los 90 del pasado siglo decía Mario GAVIRIA –uno de los padres del desarrollo moderno de Benidorm- que la ciudad junto a algunos destinos como Tenerife, Las Palmas y Málaga, “son las grandes reservas del invierno playero de los próximos 30 años”. Pasados casi los mismos años años desde su augurio, podemos afirmar que no le faltaba razón al prestigioso sociólogo navarro. La ciudad alicantina puede atribuirse el mérito de ser un destino, junto al caso de las Islas Canarias, que constituye una clara excepción en relación a la alta estacionalidad de los destinos españoles de sol y playa. Benidorm recibe solo un 32% de sus visitas en verano —una cifra baja para un destino de playa— y hasta el 18% en invierno. Y hoy, de acuerdo con una reciente encuesta  de Trip Advisor, Benidorm continua siendo elegida como uno de los destinos más populares según las reservas de los españoles, junto a Tenerife y Mallorca.

La Manhattan del Mediterráneo

Benidorm es una ciudad controvertida. Siempre ha concitado lealtades inquebrantables o críticas inclementes. Su singularidad no propicia ni opiniones templadas ni indiferencia. No es fácil encontrar destinos turísticos comparables a Benidorm, pese a a que hay quienes le han bautizado como la “Manhattan, o la Nueva York del Mediterráneo” o “Las Vegas europea”. Quizás resulte tan difícil porque estemos ante un fenómeno único o “un producto único”, como la define Toni Mayor, Presidente de la patronal hotelera HOSBEC.

Para hacerse una idea del peso turístico de esta ciudad alicantina de 67.550 habitantes,  las pernoctaciones hoteleras que registró en 2019 la colocan en cuarto lugar en el ránking español de ciudades, tras Madrid, Barcelona y San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria).

Su elasticidad para acoger tan alto número de visitantes se traduce en su capacidad para recibir a más de 400.000 personas,  que se estima visitan la ciudad en temporada alta, sin colapsar, y a más de 2 millones de turistas anuales. Benidorm cuenta con cerca de 150 hoteles abiertos en el verano y unas 45.000 plazas. La patronal hotelera HOSBEC estima que, adicionalmente, hay unas 26.000 camas  en viviendas y pisos turísticos21.

El filósofo Henri LEFEBVRE había dicho que Benidorm era la ciudad del mundo más habitable construida después de la II Guerra Mundial22.  Esta ciudad ofrece asimismo  otras perspectivas de interés, como la de ser la ciudad del mundo con más rascacielos por metro cuadrado, solo detrás de Nueva York. Jonathan MEADES, experto en arquitectura, repasando los grandes monumentos del franquismo, no tiene reparos en proclamar a Benidorm como la verdadera maravilla arquitectónica del franquismo. Dice MEADES que Benidorm «se resiste a toda sofisticación. Es una afrenta a lo cool, un dedo en el ojo para el minimalismo. Posee la fortuita colisión de estilos, formas y tamaños que solo la laxitud, la codicia y la falta inconsciente de buen gusto puede lograr». En este sentido, finaliza MEADES: “tiene la fuerza de la música barata. Si la arquitectura fuese música congelada, esto es The Rubettes” 23

Benidorm atrae a los visitantes –además de por su escena urbana- por su playas y clima, y por sus largos paseos marítimos. Examinando algunos  recientes comentarios que se contienen en la web de Trip Advisor sobre la ciudad, comprobamos, en general, la admiración, la fidelidad y la satisfacción que les merece la visita a esta ciudad-playa: “La playa de Poniente es para mí la más bonita de Benidorm, con sus manantiales en la arena, su cercania al puerto, su zona del parque de Elche, con sus grupos cantado o haciendo gimnasia, junto con su espectacular paseo, siempre lleno de gente, hacen de esta playa un sitio inolvidable” (Ascabe, de Zaragoza); o “Paseo muy agradable y con disfrute de edificios emblemáticos y llenos de belleza arquitectónica. Gentes a todas horas en febrero y no me quiero imaginar como será en verano. Un deleite pasear a todo lo largo de ésta magnífica playa” (Rafael M.).

¿Una ciudad masificada?

En los múltiples comentarios examinados sobre la ciudad no se encuentran apenas críticas a la congestión o a la masificación. Al contrario, una de sus visitantes alude comentando su estancia en la ciudad en Septiembre de 2019:” Fue nuestra primera experiencia en esa playa de Poniente. A pesar de estar abarrotada es mucho más relajada que la de Levante”. Observamos en este comentario y en otros simlares que los sitios “abarrotados” “llenos” “gentes a todas las horas”, etc… no son sinónimos de malestar, decepción o incomodidad alguna, sino que tales concentraciones deben entenderse para estos visitantes como signos de vitalidad y buen ambiente y antídoto contra la soledad.   De hecho no solo no les importa que haya mucha gente en determinadas áreas sino que es lo que esperan encontrar en sitios populares. Como acabamos de comprobar, hay grados en la percepción de  congestión en los espacios, alguno de los cuáles nos llevaría incluso al “relax”.

Frente a la mirada poco indulgente y también un tanto clasista de sus críticos (destino barato y sobrexplotado, con abundante turismo de borrachera, “Un Mac Donald´s gigante”, un paraiso de la ropa y música hortera, un “pandemónium de asfalto, aglomeraciones y hormigón”) 24, lo cierto es que buena parte del éxito de Benidorm radica en que es una ciudad hecha y adaptada para las personas. Mario GAVIRIA ya estaba convencido de que la ciudad era un paradigma de la democratización de las vacaciones, que otros observadores lo elevan a un un paradigma del ocio socialdemócrata.

Para el escritor Kike PARRA, Benidorm es la idea de una mente capitalista pensando en cómo tiene que ser el turismo y el ocio para la clase media y baja.  En similar línea, el periodista Josan PIQUERES cree que,  “Que las familias trabajadoras de clase más humilde puedan permitirse un tratamiento de desconexión y rejuvenecimiento es lo más democrático que puede haber”25.

 Según el urbanista Iago CARRO, lo que define a la ciudad es su capacidad para democratizar distintos proyectos culturales, haciéndolos accesibles allí donde la gente los pueda disfrutar.»Si es posible imaginar un ‘sol y playa socialdemócrata’ habrá muchas otras formas de situar la cultura allí dónde está la gente y no al revés»26.  El fotógrafo Roberto ALCARAZ  incide en una idea similar y dice que Benidorm es económica y accesible, y que la ciudad está hecha por las personas, que quizás somos asi de simples. Benidorm es un escenario hecho a medida para complacer los anhelos de millones de personas.  Una ciudad donde se comparten espacios y una vecindad y convivencia diferente a la que proporciona el turismo convencional27. Quizás José Miguel IRIBAS  definió las claves de su éxito  de forma tan simple como rotunda con la expresión: “Benidorm es una Coca-Cola de litro”28.

Un arquetipo de urbanismo ecológico y sostenible

Mario GAVIRIA reivindicó para la ciudad su modelo de turismo intensivo como arquetipo del urbanismo ecológico y sostenible. Para los arquitectos Carlos FERRATER y Xavier MARTÓ, “el modelo de Benidorm ha resultado ser uno de los más sostenibles del litoral español por aspectos como el poquísimo territorio consumido, apenas unas pocas hectáreas, o la bajísima utilización del transporte privado”29.En este sentido, es innegable su eficiencia en el aprovechamiento de los recursos y el territorio: Benidorm concentra casi el 45% de la renta turística de la Comunidad Valenciana y ocupa solo el 1 % del litoral de la Comunidad Valenciana30. La ciudad también se esfuerza en hacer más fácil la vida a residentes y a visitantes con políticas de movilidad sostenible, con el uso creciente de energías renovables en la hotelería o con el uso de tecnologías para conocer mejor las dinámicas de los visitantes en la ciudad.

Pero la rentabilidad pasada y actual de este gran activo turístico, en términos económicos, de empleo, sociales y ambientales,  no garantizan –utilizando terminología bancaria al uso- rentabilidades futuras.

El excelente trabajo que a favor del diseño de la ciudad comenzaron a  pensar y luego a formular desde la década de los 70  del pasado siglo,  los sociólogos  Mario GAVIRIA y su discípulo y amigo José Miguel IRIBAS, fue esencial para dotar a Benidorm de un modelo eficiente de ciudad del ocio y diversión para las personas que funciona, con muy elevados niveles de ocupación turística, que ronda el 80%, -uno de los volúmenes más altos de España-, gran dinamismo social y ratios de estacionalidad desconocidos en otros destinos de sol y playa, como antes señalábamos.

Llega la COVID-19

Justo antes de la COVID-19 Benidorm debía resolver algunas asignaturas, entre otras, la falta de control y la proliferación del alojamiento no reglado (viviendas y pisos turísticos) que ha recibido clientes cada vez en mayor medida  desde los apartamentos regulados; esforzarse en buscar nuevos tipos de cliente (p.e., el denominado MICE, de Congresos y eventos), o  intentar ofrecer la mayor seguridad posible y erradicar el fenómeno del denominado “turismo de borrachera», o con más propiedad, del turismo incivilizado, del que podremos afirmar que no es algo novedoso ya que se ha venido produciendo en ocasiones en diversos destinos y desde hace muchas décadas, incluso durante la dictadura de Franco31. Lo nuevo, quizás, es que en algunas ciudades su intensificación  lo hace cada vez más preocupante, por lo que debe afrontarse sin excusas ni dilación.

Con los indicadores positivos señalados  y con la alta fidelidad que muestran sus visitantes, el destino parecía consolidado antes del recrudecimiento de la pandemia COVID-19. Es cierto que hasta dicho momento, Benidorm  -como cualquier otro destino- no estaba exenta de riesgos y de la incertidumbre propia de nuestro tiempo.

En particular, la ciudad  tenía que repensar su desarrollo y vocación en escenarios de medio y largo plazo, reinventando su modelo y relato turístico.Ya no podía ser el ingenio del Pedro ZARAGOZA de turno quien afrontase y resolviera los difíciles desafios que se cernían: ¿Cómo obtener una mayor rentabilidad económica, social y ambiental del destino y una mayor extensión y redistribución de sus beneficios?, ¿Cómo lograr la mejor convivencia entre  turistas y residentes e incluso entre los propios  turistas?, o  ¿Cómo financiar la mejora y ampliación de sus servicios a residentes y a una población flotante tan numerosa?

La crisis sanitaria

Y pendientes de estas respuestas llegó la crisis sanitaria.  Benidorm,  diseñada por y para la industria turística,cerraba  por primera vez desde que comenzó su temprana vocación turística una quincena (la segunda de Marzo de 2020) con un 0% de sus camas ocupadas. La ciudad no perdió mucho tempo en diseñar sus planes de recuperación. A finales de Abril 2020 ya había un acuerdo con el Gobierno autonómico de la Comunidad Valenciana para poner en marcha un plan piloto que que estaba basado en la innovación y la tecnología.

Hasta aquí hemos analizado de manera sucinta dos modelos genuinos del turismo español: San Sebastián y  Benidorm. Ambas ciudades nos remiten también a procesos históricos diferentes durante los cuales conformaron sus respectivas trayectorias turísticas. Hemos constatado la evolución en las motivaciones y el comportamiento de los turistas, el largo recorrido que tiene el fenómeno de la elasticidad turística, cómo se interpretan los modelos de desarrollo turístico sostenible, o la siempre compleja ecuación territorio-urbanismo-turismo.

Mi próximo libro

Pero también hemos podido advertir nuevos fenómenos y amenazas que se han instalado en nuestras ciudades con vocación turística, como la gentrificación, las dificultades que presentan las viviendas y pisos turísticos, las tasas turísticas o la congestión en los espacios públicos, que son recursos de propiedad común. Todas estas cuestiones también hoy están conformando buena parte de los retos que están presentes en las agendas de destinos turísticos en muchas ciudades del planeta. A tratar estas cuestiones actuales y,  sobre todo, a tratar de comprenderlas, dedicamos nuestro próximo libro “Antes de pulsar el botón de reinicio”,  de inminente aparición.


Show 31 footnotes
  1. Larrinaga, C. (2005).  La madurez de un producto turístico: el País Vasco entre 1876 y 1936. Paper presented at the VIII Congreso Internacional de la Asociación Española de Historia Económica, Santiago de Compostela, Spain, September 13–16.
  2. Larrinaga, C. (2005).  La madurez de un producto turístico: el País Vasco entre 1876 y 1936. Paper presented at the VIII Congreso Internacional de la Asociación Española de Historia Económica, Santiago de Compostela, Spain, September 13–16.
  3. Ciudades de vacaciones de Educación y Descanso: cuando la clase obrera española se hizo turista.Ricardo Carcelén González* Universidad Politécnica de Cartagena (España). Revista Pasos vol.17 nº5 pags. 1049-1063, 2019.
  4. Historia de Donostia San Sebastián. Miguel Artola. Editorial Nerea S.A., 2000.
  5. El País Vasco. Pío Baroja. 1953
  6. España Regional. Rocafort y Dalmau. 2ª edición, A.Martin editor. Barcelona, 1920.
  7. El turismo en el País Vasco, Vida e historia. Rafael Aguirre. Editorial Txertoa San Sebastián, 1995.
  8. Larrinaga, C. (2005).  La madurez de un producto turístico: el País Vasco entre 1876 y 1936. Paper presented at the VIII Congreso Internacional de la Asociación Española de Historia Económica, Santiago de Compostela, Spain, September 13–16.
  9. www.cocacolaespana.es/historias/como-era-espana-llegada-coca-cola-en-1953.
  10. https://elpais.com/diario/2000/08/04/opinion/965340013_850215.html PEDRO ZARAGOZA, EX ALCALDE DE BENIDORM: «Oponerme al biquini era fracasar». Miquel Alberolsa.El País, 4 Agosto 2000.
  11. https://es.wikipedia.org/wiki/Benidorm#Inicios_y_primera_Carta_Puebla.
  12. España Regional. Rocafort y Dalmau. 2ª edición,A.Martin editor. Barcelona, 1920.
  13. https://elpais.com/politica/2011/08/22/actualidad/1314036062_655595.html  Euskadi refrenda su apuesta turística con la ausencia de asesinatos de ETA. El País, 22 de Agosto de 2011. Kerman Romeo
  14. Enlace: www.exceltur.org/urbantur/.
  15. http://www.elcritic.cat/reportatges/cinc-lluites-contra-el-turisme-extractiu-al-sud-deuropa-24168. Crítico. Albert Hornos  9/07/2018.
  16. https://www.elconfidencial.com/espana/pais-vasco/2019-07-16/alcalde-san-sebastian-eneko-goia-sostenibilidad-bra_2125215/  JOSE MARI ALONSO EL CONFIDENCIAL, 18/11/2019
  17. www.press.sansebastianturismoa.eus/images/prensa_agentes/pdf/Visit-Bizi_Memoria_completo_Cast.pdf.
  18. https://www.diariovasco.com/san-sebastian/ayuntamiento-declara-parte-vieja-saturada-donostia-20180505003822-ntvo.html    El Ayuntamiento declara la Parte Vieja de San Sebastián zona saturada de toda actividad económica. Jorge F. Mendiola.DV 5 Mayo 2018.
  19. https://www.diariovasco.com/gipuzkoa/bares-parte-vieja-20191021200958-nt.html    Bares de la Parte Vieja de San Sebastián cobran más a los turistas que a los locales. DV. Estrella Vallejo. 22 Octubre 2019.
  20. www.eitb.eus/eu/albisteak/ekonomia/osoa/6887098/donostiak-tasa-turistikoa-izango-du-2021erako-eta-hotelek-haserre-erantzun-dute/.
  21. www.hosteltur.com/130280_hosbec-cifra-en-26000-las-camas-en-viviendas-turisticas-de-benidorm.html.
  22. www.elpais.com/ccaa/2015/04/20/valencia/1429524248_539175.html  Fallece el sociólogo José Miguel Iríbas. El País. 20 de Abril 2015.
  23. www.elpais.com/elpais/2019/10/10/icon_design/1570724777_588174.html
  24. Enlace: https://www.elmundo.es/opinion/2018/09/02/5b8a9118468aeb510f8b45dc.html Turismo y misantropía. El Mundo.Fernando Sánchez Dragó, 2 SEP. 2018.
  25. Ensayo y error Benidorm. Textos de varios autores. Editorial Barrett. 2019.
  26. Enlace: https://www.eldiario.es/cultura/libros/benidor-ensayo-error-libro-arquitectura-urbanismo_0_918308229.html No es tan feo todo lo que reluce bajo el sol de Benidorm: razones para dejar de despreciarlo.Francesc Miró. El Diario.8 Julio 2019.
  27. Ensayo y error Benidorm. Textos de varios autores. Editorial Barrett. 2019.
  28. https://elpais.com/ccaa/2015/04/20/valencia/1429524248_539175.html  Fallece el sociólogo José Miguel Iríbas. El País. 20 de Abril 2015.
  29. Ensayo y error Benidorm. Textos de varios autores. Editorial Barrett. 2019.
  30. https://elpais.com/elpais/2019/08/13/icon_design/1565695870_965287.html Benidorm, la pionera urbe que se subestima en España pero fascina en el extranjero SERGIO C. FANJUL. EL PAÍS. 14 AGO 2019.
  31. Relata  Sasha D. Pack en su libro”La invasión pacífica. Los turistas y la España de Franco”, que  en 1967 un agente de viajes londinense relata sobre el turismo incivilizado de Lloret de Mar que, “al parecer, existe una completa falta de orden y vigilancia por parte de las autoridades en lo que se refiere a la decencia, tanto de los turistas como de la población local, y se producen conductas ofensivas frente a personas decentes sin que se tome ninguna medida”. El Alcalde insistía en que no tenía competencias. La situación no se arregló con el tiempo. En 1972 un agente de viajes español describía así la situación: “En una noche cualquiera, durante la temporada alta, darse un paseo por algunas calles de Lloret de Mar equivale a encontrarse con espectáculos desagradables: borrachos vomitando en cada esquina, peleas sangrientas y un ambiente de barrio bajo”.
Javier Blanco